20 de diciembre de 2010

De Urbano Lugrís, Miguelanxo Prado y Felipe Senén


Fue una imagen insólita. Los artistas Miguelanxo Prado y Felipe Senén, trajeados hasta arriba, se remangaron, cogieron el pincel y botes de pintura y en plena plaza General Moral, como si de unos grafiteros se tratase, dibujaron y pintaron en homenaje a Urbano Lugrís.
Fue el sábado por la tarde, ante la mirada de muchos curiosos, mientras Xurxo Lobato inmortabilizaba el momento y Xurxo Souto leía por segunda vez el manifiesto que reivindica la figura del artista que pintó murales a cambio de tazas de vino. Algunas de esas obras de arte asombran al cliente que se toma un café en el Vechio, por ejemplo. Pero otras permanecen prácticamente ocultas en locales de la ciudad. Quizá algún día desaparezcan para siempre. Y entonces lamentaremos no haber movido ni un solo dedo para conservar ese arte que sale de los museos y busca miradas cómplices en los lugares más insospechados.

2 comentarios:

  1. Anónimo12:03 p. m.

    No estaría mal darnos cuenta de que el arte lo es por sí misma y no por el sitio donde está. Hala, queremos otro día Lugrís...pero mejor en primavera...:)

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  2. Que no era anónimo, que era yo

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