14 de abril de 2007

Temas tabú en A Coruña

El sol se pone tras la refinería de A Coruña. Fotografía: Marcos Sanluis
Termino la semana con la sensación de que vivo en una ciudad en la que hay dos temas tabú que jamás serán abordados en una óptica distinta a la de la huida hacia adelante: el aeropuerto y la refinería.
Tan sólo cuestionar su ubicación sería entendido como un grave ejercicio de irresponsabilidad y, lo que es peor, como una postura anticoruñesa que nunca sería perdonada. Esta semana he tenido la oportunidad, tras el incendio en la refinería, de visitar unas casas con unas vistas sorprendentes. Cuando las hijas de Susana abren la ventana de su habitación se encuentran prácticamente en sus narices con las chimeneas y otras instalaciones del complejo petroquímico de Repsol YPF. Esas viviendas fueron construidas entre finales de los 5o y principios de los 60, justo antes de que, por una decisión de Franco jaleada por el poder localista de A Coruña, la entonces Petrolíber empezase a instalar la refinería, puesta en funcionamiento en 1964. Lo que era un valle verde, entre Nostián y Bens, fue desde aquel momento unas instalaciones dedicadas a refinar el petróleo. En la época primó ubicar el complejo en el término municipal de A Coruña, pese a dos grandes inconvenientes: está a sólo 3 kilómetros del centro y obligó a construir un oleoducto subterráneo desde el puerto que cruza buena parte de la ciudad. Hoy, la refinería ha sido engullida por el desarrollo urbanístico, está en un lugar imposible y, por muchas medidas de seguridad que se pongan en marcha, supone un riesgo constante para la ciudad. No pondré en duda el impacto de estas instalaciones en la evolución económica de A Coruña, pero sí deberíamos realizar el sano ejercicio de cuestionar su ubicación, aunque sólo sea para llegar a la conclusión de que estamos ante el mal menor. Pero, como decía al principio, afrontamos un tema tabú. Por miedo al reproche social, nadie osará ni siquiera sugerir la posibilidad de estudiar la viabilidad de una nueva ubicación. Que no nos arrepintamos nunca de no haberlo hecho.

8 comentarios:

  1. Bienvenido a La Coruña el lugar en donde decir algo que no sea ensalzar a la ciudad está mal visto. Una ciudad que vive por y para el postureo. Y lo dice un coruñés...

    ResponderEliminar
  2. Pois cos anos non aprendimos nada, nin na Coruña nin en Ferrol. Aquí acaban de meter no fundo da ría unha planta de gas. Ninguén entende semellante animalada, podéndoa situar no porto exterior, aínda en construcción, fora da ría.
    Pois ben: tódolos grupos claudicaron, e só IU e Independentes por Ferrol se opuxeron decididamente.
    Así que gracias ó PP, ó PSOE e ó BNG, temos unha auténtica bomba na porta da casa.
    E todo isto non en 1964: en 2007. E non nunha dictadura. Nunha ¿democracia?

    ResponderEliminar
  3. antihéroe rodeado de champagne y prostitutas3:04 a. m.

    Queremos un artículo sobre el derbi gallego (pero poniendo el resultado y esas cosas)

    ResponderEliminar
  4. El periodismo futbolístico me dejó escaldado. Parece que eres del Celta ¿no? A mi el fútbol, ni fu ni fa. Aunque hubiera preferido una victoria del Dépor, claro.

    ResponderEliminar
  5. E o primeiro tabú, o aeroporto?

    ResponderEliminar
  6. Lamentablemente existen más tabúes en esta sociedad coruñesa que los que tú apuntas...

    ResponderEliminar
  7. Anónimo7:48 p. m.

    por corporativismo non podras falar disto pero
    non e tabu o grupo voz

    ResponderEliminar
  8. Anónimo2:30 p. m.

    Esas cosas se llaman FÁBRICAS y dan de comer a la gente. Que hayan sido mal situadas de inicio no implica que merezca la pena trasladarlas.

    ResponderEliminar

Compartir