Cuando ETA anunció el inicio de la tregua, dije en este blog que el Gobierno estaba obligado a explorar la posibilidad de una salida dialogada. Cuando Zapatero anunció que se abrirían contactos con los etarras, expresé, también en este blog, mis serias dudas de que el proceso pudiese desembocar en el fin del terrorismo, aunque, como ciudadano, insté al principal partido de la oposición a acompañar al Ejecutivo en esa difícil tarea. Ahora que ETA ha vuelto a atentar, reafirmo esas posiciones y, al mismo tiempo, pido que nadie trate de sacar tajada partidista. El único culpable del coche bomba es el que lo puso.La fotografía es de Susana Vera, de la agencia Reuters.



